21 nov. 2017

Gracias a los lectores de Acapulco Noir



   Muchas gracias a los lectores que asistieron al festival de literatura negra Acapulco Noir. Fue un verdadero placer compartir con ellos y con los clubes de lectura que venían trabajando nuestros libros desde semanas atrás. Fueron varios días de reflexión en torno a una corriente literaria que cada día cobra más vigencia.
   Aquí en las imágenes estoy con ellos y con algunos de mis colegas como Hilario Peña, Francisco Haghenbeck e Imanol Caneyada, todos maestros del género.



 

 




13 nov. 2017

ACAPULCO NOIR


   Esta semana algunos escritores de novela negra y policíaca debatiremos sobre el tema en México, en el festival literario Acapulco Noir. Para los que estén interesados, lo pueden seguir en la red.

https://adncultura.org/2do-festival-acapulco-noir/









10 nov. 2017

El Ateneo


Aquí en Buenos Aires, en una de las librerías más bellas del mundo... Es como tener hijos que hacen las cosas mejor que uno...


6 nov. 2017

Callejón sin salida





Con la caída del muro de Berlín en 1989 el capitalismo a ultranza se fortaleció a nivel internacional. Cayó la cortina de hierro y se creyó entonces que el comunismo había fracasado, que estaba completamente superado. El libre mercado había mostrado su superioridad. La Unión Soviética era un asunto del pasado. La derecha celebró a rabiar.
Con el ataque a las torres gemelas en el 2001 se logró acuñar el término “terrorista” para cualquier posición que pretendiera cuestionar o revisar el establecimiento. Se armó una guerra en el Medio Oriente a punta de engaños, y, con el pretexto de la seguridad nacional, los ciudadanos empezaron a perder espacios de libertad constitucional. El asunto era que teníamos que defendernos en contra de esos bárbaros que eran nuestros enemigos más acérrimos. Cualquiera que pensara por fuera de esas coordenadas era considerado enseguida como sospechoso. Alguien como el profesor Noam Chomsky, por ejemplo, un crítico feroz de la política criminal estadounidense, fue cuestionado y vigilado muy de cerca.
Ese cierre de filas en el 2001 fue el que permitió unos años después, en el 2008, el ataque de Wall Street a la economía mundial. No contento con todas las políticas económicas de libre mercado, ahora el capitalismo atacó el erario, el dinero de los impuestos, el dinero público. Millones de personas alrededor del mundo perdieron sus ahorros, sus inversiones, sus hipotecas. A partir de entonces se redujo drásticamente el dinero para la cultura, para la educación, para el seguro social. Ningún banquero fue a la cárcel. El único país que los procesó fue Islandia.
Y entramos en una época caótica, confusa, en la cual hemos aprendido todos los vicios y la hipocresía de la tan admirada democracia. Ya no gobiernan los políticos, sino las multinacionales. Libros como el de Toni Negri y Michael Hardt (Imperio) son cada día más vigentes. Vamos hacia una debacle anunciada y segura.
En el plano individual el extravío es cada vez mayor. Un hombre del siglo XVIII sabía hacia dónde se dirigía: hacia los ideales  de la Modernidad, hacia la razón, la justicia y la equidad. Hoy en día sabemos que todo ese proyecto fracasó y que no hay cómo recomponerlo. La catástrofe medioambiental es una prueba irrefutable de ello. Entonces, ¿hacia dónde conducir nuestras vidas? ¿Qué sentido le otorgamos a nuestra existencia? ¿Por cuáles ideales tenemos que luchar? Esa es la razón por la cual andamos por las calles pateando latas o botellas vacías, por eso nos hemos convertido en personajes amnésicos, en adictos computacionales o televisivos, en depresivos sin remedio. No hay camino, no hay ruta, no hay cómo avanzar.
Este callejón sin salida es el que nos generará una angustia progresiva. Las micro-violencias irán en aumento, la temperatura de esta olla a presión convertirá a muchos de nosotros en depresivos crónicos, en hikikomoris, en spree killers, en kamikazes, en suicidas.

Mientras tanto, a nivel de política internacional, una guerra de gran envergadura se avecina. No ha sido suficiente con destrozar a Siria e Irak. Ahora se viene algo a lo grande. Y en ese contexto, no me sorprendería que este reciente viaje de Trump por Asia tenga que ver justamente con esa decisión. Se trata de alinear bien a Japón, a Corea del Sur y a sus socios en la zona para emprender una campaña definitiva en contra de Corea del Norte, de Irán, y finalmente de China y de Rusia, que son los verdaderos contendientes que están detrás de bambalinas. De ahí la gravedad de los contactos de la campaña de Trump con Rusia, los cuales pueden ser considerados como traición a la patria. Y sospecho que el país clave en estas movidas en el tablero será Israel, una especie de peón que ya coronó y se convirtió en reina. Esa ficha, sin lugar a dudas, será decisiva en la confrontación final.

5 nov. 2017

ACLARACIÓN



      Debo aclarar, por enésima vez, que el único sitio oficial que tengo en la red es este blog. A lo largo de los años he debido salirme de distintas redes sociales por un motivo o por otro: hackers, vigilancias, suplantaciones. El único espacio que me queda es este blog, donde expreso libremente mis opiniones, recomiendo libros, películas, canciones, y donde procuro, en la medida de lo posible, responderles a los lectores para que sepan que leo sus mensajes con atención. Hay algunas páginas de lectores entusiastas y cualquiera de ellas que solicite mi ayuda (libros, algún video, una colaboración ocasional) procuraré dársela con el mayor gusto. Pero las opiniones de esas páginas no son las mías ni yo me comunico con el resto de los lectores a través de ellas. He visto en los últimos días frases aparentemente firmadas por mí que no son ciertas, y lamento mucho que circulen en la red ese tipo de textos fraudulentos. No puedo controlar la red y eso supone mil informaciones falsas con respecto a mí. Ni siquiera Wikipedia es confiable, pues referente a mis estudios universitarios dice "Universidad Central", lugar que respeto mucho pero en el cual jamás he estudiado. Lo mismo sucede con las ediciones piratas de mis libros, de las cuales no puedo hacerme responsable por obvias razones. Lamento mucho que los lectores tengan que recibir información tergiversada, pero es prácticamente imposible controlar todos los flujos de datos que circulan en la red. Finalmente, con respecto a eventos públicos, conferencias, firmas de libros y demás, solo las páginas oficiales de Editorial Planeta son confiables. También aquí, en el blog, suelo anunciar mis visitas a ferias del libro, festivales literarios y seminarios tanto nacionales como internacionales.

Saludos para todos, MM.